La Granja Manor

Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.

Nombre: macphisto
Ubicación: Mexico

lunes, noviembre 28, 2005

Los viene-viene de Wal-Mart

Hoy aparece una nota interesante en La Jornada:

La cadena de supermercados Wal-Mart se ahorra 785 millones de pesos anuales, al no pagar salarios ni prestaciones a 20 mil cerillos o empacadores y 12 mil 500 viene viene que trabajan en las 800 sucursales que opera en México, aseguró Enrique Bonilla Rodríguez, dirigente del Frente Nacional contra Wal-Mart.



Para la persona común y corriente esto suena cruel, ¡malvado neoliberalismo! gritarán algunos. Pero detengámonos a ver con calma los hechos:

(1) Aparte de la función de cerillos, ¿qué otro trabajo de medio tiempo podría conseguir un niño?. La Ley Federal del Trabajo (LFT) limita seriamente su acceso al sector laboral. Más aún, si Wal-Mart les pagara un salario mínimo de todos modos saldrían los furiosos activistas a denunciar semejante atropello.

(2) Aparte de la función de cerillos, ¿qué otro trabajo de medio tiempo podría conseguir un anciano?. La LFT no limita en este caso su acceso a un empleo, pero sí lo hacen otros factores, como la preferencia de las empresas por contratar a personal más joven o la poca actualización que algunos adultos mayores tienen en su área profesional.

(3) ¿Cuál es la productividad de los viene-viene? ¿se puede cuantificar el beneficio que le dan a la empresa? Dudo mucho que el beneficio marginal por tener a un viene-viene extra llegue siquiera al salario mínimo. Me explico con un ejemplo algo burdo: Yo tengo una tiendita de la esquina que abre sólo de 2:00 PM a 10:00 PM. De acuerdo a mis cálculos, si abro el turno matutino obtendré un beneficio extra de 150 unidades diarias sin tomar en cuenta el sueldo del chalán que atenderá el turno. Obviamente, nadie en su sano juicio pagaría 150 uds. diarias o más al chalán, pues no habría beneficio para el dueño. Volviendo al caso de Wal-Mart, ¿a cuánto asciende el beneficio que obtiene de tener los viene-viene en su estacionamiento? ¿llegará al salario mínimo, como para justificar su contratación? No lo creo.

Lo cual nos lleva al siguiente punto:

Insistió en que autoridades y legisladores federales deben intervenir para detener las violaciones laborales que Wal-Mart comete contra estos trabajadores -menores de edad en el caso de los cerillos- y cuyo número no ha dejado de aumentar toda vez que de 1991 a la fecha la cadena ya tiene sucursales en todos las entidades del país y proyecta llegar a cien tiendas al finalizar el próximo año.

Los cerillos y viene viene son propineros y aunque éstos últimos pueden llegar a percibir hasta 90 pesos diarios, están obligados a entregar una cuota diaria de 40 pesos a los jefes que son empleados del supermercado, denunció Bonilla Rodríguez. Por concepto de salarios, Wal- Mart no paga 585 millones de pesos al año, más 200 millones de pesos correspondiente a prestaciones.



Si se obliga a Wal-Mart a pagar un salario mínimo al cerillo o al viene-viene, lo que va a ocurrir es bastante lógico: no los van a contratar. Volviendo al ejemplo de la tiendita, supóngase que el salario mínimo sea de 200 uds. diarias: siendo el costo ($ 200) superior al beneficio ($ 150) mejor opto por no abrir el turno, dejando de emplear a una persona. ¿Y quién querría trabajar por 150 uds. diarias?, podría preguntarse Vd.; la respuesta es simple: alguien que tenga poca educación, o que está estudiando, por ejemplo.

Las consecuencias no previstas de obligar a Wal-Mart a seguir esta política serían peor remedio que la enfermedad: para los viene-viene, de tener un ingreso de 40 pesos diarios ahora van a tener un ingreso de cero. Como sea, ellos pueden conseguir otro trabajo, no así los niños y los ancianos. Desde luego que el Sr. Bonilla no se interesa por estas personas, después de todo él tiene un trabajo seguro y -presumiblemente- un buen ingreso. Que se preocupen los jodidos, él está para mejorar la sociedad.

El pago anual de salarios y prestaciones para este tipo de trabajadores equivaldría a menos de dos días de ventas en México, ya que la firma obtiene 500 millones de pesos diariamente, según cifras proporcionadas por Bonilla Rodríguez. En tanto, "el director general de Wal Mart gana por día 6 millones 250 mil pesos, que representa lo que un trabajador con su sueldo mínimo ganaría en treinta años", destacó el dirigente.



Volvamos al ejemplo de la tiendita: el salario del chalán está determinado por el beneficio que su trabajo acarreará al dueño del changarro. Si un señor está a cargo de definir las políticas a corto, mediano y largo plazo de la empresa que más vende en el mundo a corto y mediano plazo utilizando un cúmulo de conocimientos y experiencia MUY pero MUY superior a la media, todo para mantener a la empresa en el primer lugar mundial, es OBVIO que ese señor será más productivo que un cerillo o que un viene-viene. El CEO de Wal-Mart gana más que un cajero por el simple hecho de que genera más beneficios a sus accionistas, por lo que no hay nada perverso en ello.

Conclusiones:

(1) Para los niños y ancianos no hay muchas opciones de trabajo. La LFT limita mucho a las empresas para contratar este tipo de personal, en primera por el salario mínimo que como se ha visto limita las oportunidades de ser empleados a los menos productivos, en segunda por la carga de seguridad social -IMSS, INFONAVIT, AFORE, etc.- que dificulta la creación de nuevos empleos. Si niños y ancianos trabajan de cerillos es en parte debido a la LFT que los discrimina.

(2) La solución que el sr. Bonilla propone es simple: aplicar con más rigor la LFT para excluir aún más, si se puede, a estos sectores desprotegidos. Vaya, que como remedio propone aquéllo que causó la enfermedad.

(3) No hay nada perverso en el diferencial de ingresos, de hecho es deseable que exista, de otro modo se perderían incentivos para especializarse y ampliar los conocimientos -y la productividad- del personal.

sábado, noviembre 05, 2005

Estados Unidos, culpable de TODOS los males

Así, sin más, con los dos bien puestos. Kirchner y todo el rojerío internacional ha culpado a los yankees de todos los males habidos -y algunos todavía por descubrir-.



Y es que hasta el populismo setentero fue culpa del Uncle Sam, pues dice que "realizar[on] el ejercicio "perverso'' de otorgar fondos frescos, el dinero contante y sonante que provocó la crisis financiera" y hoy se niegan a dar más préstamos -válgame Dios, que malos son estos gringos- si no se aceptan las condiciones del prestador del dinero -hombre, en qué mundo vivimos-. Supongo que si en aquél entonces los préstamos no se hubieran otorgado entonces los yankees serían los malosos por negar el acceso al dinero contante y sonante para financiar el desarrollo.



La estupidez es patrimonio universal y en México Ramón Cota, periodista, dijo que "ya no hay banqueros populistas tumbando las puertas de los gobiernos para que les acepten sus préstamos". En este mundo sui generis del periodista de marras, los banqueros literalmente obligaban a los pobres gobiernos populistas a aceptar créditos para financiar sus déficits.



Estas declaraciones son síntomas de la peor enfermedad de la región: la eterna adolescencia mental. ¿Llegarán a admitir los rojillos que los déficits, las políticas populistas de "reparto" de riqueza mal habida y el rampante intervencionismo estatal ocasionaron el desastre económico? ¿Acaso alguien obligó a los gobiernos rojillos a aceptar los créditos del FMI? ¿Aceptaremos algún día que el destino de nuestros países lo definimos nosotros y que no hay una conjura mundial para evitar nuestro desarrollo?.

Delinquent habits

Quienquiera que haya tomado una clase de Economía para dummies sabe de los conceptos de oferta y demanda y su relevancia a la hora de fijar precios. Imagine, por ejemplo, que Vd. compró un terreno enorme a las afueras de la ciudad hace 20 años y ahí edificó una casa y que hoy esa casa está en medio de una pujante zona residencial en la cual ya no hay mucho espacio para comprar. Imaginemos que las clases alta y media alta están dispuestas a pagar muy bien por esa casa que Vd. construyó y que a su puerta toca una persona dispuesta a pagar 10 veces lo que a Vd. le costó originalmente, ¿suena bien, no?. Pues bien, eso que es permitido en las bienes raíces y en prácticamente cualquier actividad, está prohibido por alguna extraña razón en los eventos deportivos y otras situaciones arbitrarias:

En las inmediaciones del coloso de Santa Úrsula se desplegará un operativo para evitar los abusos por parte de los revendedores y a quienes se sorprenda con esta actividad serán presentados ante el módulo del Juzgado Cívico que se instalará en la explanada.

El párrafo anterior forma parte de una nota de El Universal referente al partido América-Pumas que se juega mañana. Aparentemente vender lo que es tuyo es delito para estos señores, y aparentemente comprar lo que es de otros es propio de idiotas que requieren protección para evitar que abusen de su pobre condición mental.

Hay dos maneras para que el mortal de a pie pueda adquirir estos boletos en taquilla: o se es Socio Águila para tener el beneficio de la pre venta o se va Vd. a formar durante varios días a la taquilla rezando para que no se agoten antes de que llegue su turno.

Prohibir la reventa sólo agrava la escasez de boletos, pues aquéllos que estén imposibilitados para comprar en taquilla y que están dispuestos a pagar un sobreprecio están siendo privados de su legítimo derecho a comprar algo legal a un precio convenido con el vendedor. Huelga decir que la ilegalidad de la operación sólo encarece más el boleto revendido, pues el riesgo para el revendedor se incrementa.

Lo mismo ocurre en las zonas de desastre. Recientemente en el sureste mexicano se dio la noticia -aterradora para algunos- de que el kilo de huevo en las zonas devastadas llegó a costar 200 pesos. La autoridad se dispuso a castigar a estos individuos oportunistas con las mismas consecuencias señaladas anteriormente: el precio se incrementó y menos personas tuvieron acceso a esos artículos. Suponiendo que la venta "ilegal" de huevo se hubiera erradicado, sólo se habría conseguido su virtual desaparición del mercado, probablemente porque el otrora vendedor prefiera comerse los huevos en lugar de malbaratarlos, ergo habría habido más escasez de blanquillos.

Tratar de legislar respecto a fenómenos de oferta y demanda es contraproducente. No se ha entendido a cabalidad que el precio refleja los equilibrios entre oferta y demanda del bien. En lo que respecta a la actuación del gobierno para aplicar estas leyes, sucede lo predicho por la filosofía bartiana: You're damned if you do, you're damned if you don't. Si el gobierno es ineficiente en la aplicación de la ley y la actividad no se erradica, entonces el bien se encarecerá por el mayor riesgo que correrá el vendedor; si el gobierno es eficiente y elimina la venta en el mercado negro entonces la escasez del bien se agravará y menos personas tendrán acceso a él. ¿Qué es lo mejor? Dejar hacer, y dejar pasar. Que el mercado lo arregle sólo.

viernes, octubre 14, 2005

¿Juega Vd. en su casa al Ajedrez de manera cotidiana? Entonces Vd. es un delincuente

Así es, estimado lector. ¿Quiere Vd. convertirse en un violador consumado de la ley? Entonces además de jugar de manera cotidiana en su domicilio invite a un desconocido o a alguien con quien no tenga "trato social cotidiano" -whatever that means-. Lo anterior deriva de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, uno de tantos intentos del gobierno mexicano por controlar la vida de sus súbditos.

Se preguntará Vd. si el gobierno no tiene mejores cosas que hacer que andar regulando los gustos de las personas y "protegiéndolas" de los vicios, y en efecto, hay funciones más importantes.

Sin embargo, esas funciones (proteger la vida y la propiedad de las personas) se dejan de lado para dar pie a un ente amorfo y gigantesco que en la actualidad hace todo para lo cual no fue creado e ignora su leit motiv: decide con quién podemos casarnos y si nos podemos divorciar; diferencia por nosotros las drogas buenas (tabaco, alcohol) de las malas (cocaína, marihuana); sanciona matrimonios y protege la visión judeocristiana contemporánea de éstos (monógama y entre hombre-mujer); decide cuáles zapatos se pueden comprar y cuáles no... vaya hasta tiene una ley especial que regula la producción del café tostado. ¿Y la defensa de la vida y la propiedad? Bien, gracias.

Esto pudiera parecer normal para quienes hemos vivido siempre bajo el yugo del Leviatán, pero no estaría de más preguntarse si es deseable que así suceda. Un "contribuyente" (eufemismo ridículo donde los haya) que cumple con sus obligaciones fiscales al pie de la letra bien puede dedicar poco más de 200 días de trabajo al año para sostener un gobierno que ni siquiera le puede garantizar que al final del día regresará con bien a su casa -o que su casa y sus propiedades estarán ahí-.

Sin entrar de momento en profundidades ni en asuntos polémicos como podrían ser el papel del gobierno como médico y educador, el presente espacio nace con la finalidad de cuestionar el rol que nuestro gobierno está jugando en el México actual y qué alternativas tenemos a nuestro alcance para organizarnos mejor y sacar a flote una nación a la que se le va una de las últimas oportunidades de progresar.